¿Usas el mismo jabón para la cara y el cuerpo? ¿Crees que mientras más exfolias, mejor? Aunque no lo parezca, algunos hábitos de cuidado personal pueden estar jugando en tu contra. Estos son cinco errores comunes y cómo evitarlos.
Cuidarse no tiene por qué ser complicado, pero tampoco se trata de hacer las cosas de cualquier manera. A veces, por ahorrar tiempo o porque siempre lo hemos hecho así, terminamos repitiendo hábitos que no son los más adecuados para nuestro pelo o nuestra piel.
La buena noticia es que no necesitas una rutina de diez pasos para mejorar. Basta con identificar qué puedes hacer distinto.
1. Usar el jabón de la ducha para todo
Es práctico, pero el jabón corporal no siempre es la mejor opción para limpiar el rostro. La piel de la cara puede ser más sensible y algunas fórmulas pueden resecarla o irritarla.
¿Qué hacer? Elige un limpiador facial adecuado para tu tipo de piel. Si después de lavarte sientes tirantez o sequedad, puede ser una señal de que necesitas cambiar de producto.
2. Lavarse la cara demasiadas veces
Tener la piel limpia no significa lavarla a cada rato. Una limpieza excesiva puede eliminar parte de los aceites naturales que ayudan a protegerla, provocando sequedad e irritación.
3. Pensar que los ingredientes no importan
Elegir un producto solo por su aroma, su envase o porque está diseñado para hombres puede hacer que pases por alto lo más importante: su fórmula y para qué sirve.
¿Qué hacer? Antes de comprar, piensa qué necesitas. ¿Hidratar la piel? ¿Controlar la grasa? ¿Limpiar el cuero cabelludo? Revisa los ingredientes y las indicaciones del producto para encontrar una opción que responda a tu objetivo. No necesitas conocerlos todos, pero sí saber qué estás buscando. Estos son los favoritos de los hombres en Chile.
4. Creer que mientras más exfolies, mejor
Exfoliar puede ayudar a retirar células muertas, pero hacerlo demasiado seguido o frotar con fuerza puede dejar la piel irritada, seca y sensible. No necesitas terminar con la cara roja para sentir que la limpieza funcionó. ¿Aún no tienes una rutina para la piel de tu rostro? Te recomendamos esta,
5. Pensar que para peinarse necesitas mucha cera
Más producto no significa más fijación ni un mejor resultado. Aplicar demasiada cera o pomada puede dejar el pelo pesado, apelmazado o con un acabado que no buscabas.
¿Qué hacer? Elige el producto según el peinado que quieras conseguir: una cera mate para un acabado natural, una pomada para controlar y definir o un producto de mayor fijación si necesitas mantener el peinado durante más tiempo. Empieza con una pequeña cantidad, distribúyela bien y agrega más solo si hace falta. Encuentra la que necesitas acá.
Cuidarse mejor empieza por cambiar pequeños hábitos
No necesitas complicarte ni llenar el baño de productos. Se trata de conocer tu piel, entender qué necesita tu pelo y elegir productos que cumplan su función. La idea es hacerte el cuidado más fácil: menos errores, mejores decisiones y una forma de cuidarte que realmente funcione para ti.

